Naturaleza

¿Por qué sentimos ese miedo a las arañas?

Ron Weasley, el gran amigo de Harry Potter, tiene un confesado miedo a las arañas. A lo largo de la obra de la famosa escritora J R R Rowling, existen varias escenas donde dicho personaje, sufre y sufre por este miedo.

Para muchos resulta increíble, que un mago de Hogwarts tenga tanto miedo a esos animales. Y aunque claro, en el universo de Harry Potter, existen arañas del tamaño de un vehículo, su miedo incluye también a las especies más pequeñas.

En el planeta, este temor a las arañas es considerado como aracnofobia. Y son muchas las personas que la padecen. Pero ¿cuáles son las respuestas que justifican dicha fobia? De acuerdo a un estudio llevado a cabo por los científicos de la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, se trata de pavor, relacionado directamente con la evolución de la vida humana.

Un temor prehistórico

A lo largo de su evolución como especie, el ser humano se ha enfrentado a diversos desafíos. Desde la vida de las cavernas, la esencia de nuestra especie ha tenido que acudir a ciertos mecanismos que han determinado su supervivencia.

Se sabe incluso que la grasa que acumulan nuestros músculos representó una estrategia para que el ser humano pudiera soportar la vida cuando no podía cazar, tal como solía ocurrir en las épocas de invierno. La grasa servía (y aun sirve) de reservas para ser consumidas por el metabolismo del cuerpo, cuando existe déficit de alimentación.

Ahora bien, el fenómeno de las arañas se debe a varios factores. El primero de ellos es el hecho de que se trata de un animal escurridizo, capaz de filtrarse por cualquier agujero y con movimientos demasiado rápidos como para ser cazados.

A este hecho, se le añade el efecto de su veneno. Se sabe que en la antigüedad el número de arañas era muy elevado. Así que las respuestas actuales indican que se asoció la letalidad de su veneno, a un destino triste y demasiado demoledor. El efecto del veneno podía lograr que la persona estuviera enferma durante semanas.

Otros factores que determinan las respuestas

Las personas que padecieron dichas enfermedades y que afectaron gravemente a su salud, transmitieron a sus herederos dicho miedo. Hoy se sabe que el ADN no solo transmite información genética, sino también el comportamiento.

Se trata entonces de un miedo asociado a la supervivencia. Por lo demás, hay que tener en cuenta que en dicha época, las arañas eran realmente grandes, mucho más que las más grandes de hoy en día.

Era un enemigo que podía presentarse en cualquier entorno, fuera o dentro de las cavernas. Un dúo de psicólogos de la Universidad de Columbia afirma entonces que las respuestas a la aracnofobia se encuentran en el instinto de huir y mantenerse fuera del alcance de dichos bichos, para así mantener la especie.

Una teoría avalada con una prueba muy curiosa

Para avalar las respuestas a sus teorías, el dúo de psicólogos creó una prueba donde un centenar de estudiantes tenían la tarea de identificar cual era la línea más larga entre una cruz, que se presentaba en pantalla. Parecía una prueba inocente.

Sin embargo, a la presentación de cada una de las cruces, se agregó imágenes como agujas hipodérmicas, moscas y arañas. Una sola imagen por cada cruz se presentaba durante un milisegundo durante la prueba. El estudio develó que solo el 15% de los encuestados lograron percibir ese detalle.

Pero lo interesante es que aunque el 10% logró reconocer la presencia de la mosca, la mitad de los encuestados, si percibieron con miedo la participación de la araña. Lo que demuestra que el instinto está más alerta a dicha fobia.

No representan mayor peligro hoy en día

Al miedo sobre ellas, hay que añadirle que solo 200 especies de las 40.000 que existen, son peligrosas para el ser humano. Se estima que al año solo se producen 200 muertes por este fenómeno.